DESPLEGADO
Estoy haciendo circular por mail este deplegado redactado por CAS. La idea es publicarlo en los medios nacionales en cuanto se hallan juntado las suficientes firmas. Las y los interesados por favor denle copy, agreguen su nombre y ocupación y envíenlo en un mail a:
trynomaldonado77@yahoo.com
trynomaldonado777@yahoo.com
tryno777@yahoo.com
Gracias a todos y a todas por su apoyo a nuestros amigos.
Siguen llegando firmas constantemente.
México, D.F., a 21 de febrero de 2004.
A la opinión pública
El 12 de febrero de 2004, aproximadamente a las 03:00 hrs, Gerardo Sifuentes Marín (escritor y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, FONCA) y Epigmenio León Martínez (escritor y jefe del Departamento de Difusión de Tierra Adentro) fueron detenidos por dos elementos de la policía preventiva del D.F., a diez metros del domicilio de Sifuentes. Sin otra justificación que la de tener aliento alcohólico, fueron conducidos ilegalmente a las oficinas del Ministerio Público # 3 de la delegación Cuauhtémoc. Unas horas después, esos mismos policías los acusaron de haberse robado dos espejos retrovisores.
Desde noviembre de 2003, no existe fianza para el delito de robo de autopartes, por lo que su consignación fue “automática”. Con este argumento, se les retuvo en el Ministerio Público por casi 48 horas, hasta que la noche del viernes 13 fueron trasladados al Reclusorio Norte. El viernes 20, la jueza Julia Ortiz Leandro, del juzgado 42 del Reclusorio Norte, pese a contar con pruebas testimoniales y periciales del atropello, les dictó auto de formal prisión por robo agravado.
La impunidad y corrupción de la policía preventiva es la única causa razonable de esta injusticia, pues existe un sistema de recompensas que le ofrece a los oficiales de policía $2,500 pesos por cazar transeúntes. Gerardo y Epigmenio tienen empleos estables y dignos, muy alejados del negocio de autopartes. Ambos tienen una posición “privilegiada” en una sociedad tan empobrecida y golpeada como la nuestra. Nadie que los conozca sospecharía que ellos tuvieran la destreza para realizar tan rápidamente una operación mecánico-eléctrica como la que se les imputa, ni la estupidez para realizarlo enfrente de la casa de uno de ellos.
La mecánica de la corrupción que se revela detrás de esta infamia de barandillas y agentes, que produce que los índices delictivos desciendan, revela cuál puede ser el destino de cualquier habitante que cometa la imprudencia de salir a caminar de noche en una ciudad en la que la policía no sólo puede, ilegal e impunemente, detener, acusar e implicar a cualquiera en un acto criminal, sino que además recibe una recompensa por ello. A partir de este año, la Secretaría de Seguridad Pública, a cargo de Marcelo Ebrard, tiene como consigna "impedir toda preliberación de individuos del corredor delictivo conformado por cincuenta colonias peligrosas y zonas llamadas criminógenas, puesto que la proporción de recurrencia es muy alta". La colonia en la que fueron detenidos Sifuentes y León está en ese corredor.
Por todo lo anterior, demandamos que de manera expedita se resuelva el caso de Gerardo y Epigmenio, salgan cuanto antes de su reclusión y se eliminen las políticas inmorales que institucionalizan la corrupción.
Firmas
1. Carlos Oliva Mendoza (Premio Nacional de Ensayo José Revueltas).
2. Carlos Antonio de la Sierra (escritor y maestro universitario).
3. Tryno Maldonado de la Torre (escritor y subdirector de Finisterre).
4. Pedro Ángel Palou (escritor y Secretario de Cultura del Gobierno del Estado de Puebla, premio Xavier Villaurrutia).
5. César Albarrán Torres (escritor, jefe de redacción de Cine Premiere).
6. Édgar Valencia (poeta, profesor de la Universidad Iberoamericana).
7. Mónica Denisse Arreola Casillas (arquitecta y fotógrafa).
8. Federico Campbell
9. Carlos Martínez Rentería
10.Asociación de Escritores de México
11.Fernando Lobo
12.Martín Corona
13.Fulgencio Bustamante
14.Sergio Valero
15.Pepe Rojo (escritor).
16.Alberto Chimal (escritor, Premio Nacional de cuento San Luis Potosí).
17.Bernardo Fernández BEF (escritor, artista gráfico).
18.Mario Bellatin (escritor, Premio Nacional Xavier Villaurrutia).
19.José Guitierrez Peralta (escritor y dibujante).
20.Ruy Xoconostle Wayne (escritor y editor de Editorial Televisa).
21.Luis Benítez Padilla (músico, guitarrista).
22.Lidia García
23.Vivian Abenshushan Cano (escritora, Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen).
24.Rafael Lemus (escritor y crítico literario).
25. Rogelio Villarreal (escritor y periodista).
26.José Segura (fotógrafo).
27.Guillermo Fadanelli (escritor y editor de Moho).
28. Mónica Lavín (escritora y maestra de la Escuela de la SOGEM).
29.Jorge Harmodio Juárez (escritor).
30.Martín Solares (escritor).
31.Cristina Rivera-Garza (escritora, Premio Nacional José Rubén Romero).
32.Isaí Moreno (escritor).
33.Alfonso Morcillo (escritor).
34.Sergio Téllez-Pon (escritor y crítico literario).
35.Norma Lazo (director editorial revista Complot y del
proyecto de t.v. La caja negra).
36.Carlos Cuarón (escritor y guionista cinematográfico).
37.Román Revueltas (columnista de Milenio Diario).
38.Francisco Javier Alcaraz Medina (poeta, Premio Nacional Elías Nandino).
39.Víctor del Real Muñoz (editor y profesor universitario).
40.Alejandro Ortiz González (escritor y periodista).
41.Minerva Hernández Trejo (fotógrafa y videoasta, investigadora del CENART).
42.Luis Humberto Crosthwaite (escritor, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte).
43.José Agustín (escritor).
44.Ernesto Aroche Aguilar (editor del diario Síntesis).
45.Carla Faesler (poeta, Premio Nacional Gilberto Owen).
46.Vicente Herrasti (escritor y editor).
47.Will Rodríguez (escritor y promotor cultural).
48.Ricardo García Muñoz (escritor y catedrático).
49.Lorena Wolffer (artista y activista cultural).
50.Rogelio Sosa (compositor).
51.Daniel Obregón Nava (escritor).
52.Armando Pinto (director de la Revista Crítica de la Universidad
Autónoma de Puebla).
53.Julio Trujillo (poeta, jefe de redacción de Letras Libres).
54.Julián Herbert (escritor).
55.Gustavo Sainz (escritor, profesor universitario, Premio Colima, Premio Narrativa México-Québec).
56.Sandra Escutia Díaz (España. Traductora, coordinadora de Tertulias Iberoamericanas, Casa de América).
57.José Mariano Leyva Pérez Gay (historiador y escritor).
58.Jaime Muñoz Vargas (escritor y maestro).
59.Rodolfo Jiménez (escritor, editor de El Guardagujas).
60.Juan José Rodríguez (escritor, Premio Nacional Gilberto Owen).
61.Amaranta Caballero Prado (poeta).
62.Rafael Medina Dávalos (escritor).
63.Edith Oropeza Roldán.
64.Carlos Monsiváis (ensayista).
65.Elia Domenzain Matinez (actriz, poeta supervisora en CONACULTA).
66.Pablo Lombó Mulliert (estudiante de doctorado del COLMEX).
67.Guillermo Vega Zaragoza (escritor, periodista y profesor universitario).
68.Carlos Monsiváis (ensayista).
69.Alejandro Aura (escritor y promotor cultural).
70.Heriberto Yépez (escritor, Premio Nacional Abigail Bojórquez).
71.Horacio Cerutti Gulberg (Profesor e investigador UNAM).
72.René Roquet (escritor y promotor cultural).
73.Deyanira Torres (psicoanalista y articulista).
74.Mayra Valadez Estrada (pintora y diseñadora gráfica).
75.Rodrigo Flores Sánchez (poeta, editor de Oráculo).
76.Juan Beat (psicólogo, escritor revista Generación).
77.Francisco Vidargas (crítico de arte y promotor cultural).
78.Lilia Martínez (ingeniera en sistemas electrónicos).
79.David Miklos (escritor, editor de Hoja x Hoja).
80.Marcela Saiffe (escritora y publicista).
81.Guillermo Vega Zaragoza (escritor, periodista y profesor universitario).
82.Jorge Fernández Granados (escritor, Premio Nacional de Poesía Aguascalientes).
83.Francesca Gargallo (escritora y ensayista).
84.Gabriel Balandrán (licenciado en comercio exterior).
85.Raúl Yépez Serna (escritor).
86.Agustín Fest (medios publicitarios, estudiante).
87.Ignacio Mondaca Romero (cantante, ensayista y periodista cultural).
88.Bernardo Esquinca (escritor, periodista, co-editor Heraldo de México)
89.Carlos Lenkersdorf
90.Julieta García (escritora y editora).
91.Luis Gatica (actor).
92.Tanya de Fonz (poeta y actriz).
93.Marco Fonz(poeta).
94.Efraín Ascencio (fotógrafo).
95.Concepción Avendaño (poeta).
96.Roberto Rico (poeta).
97.Mario Nandayapa (poeta).
98.Gustavo Ruiz Pascacio (poeta).
99.David Molina (poeta).
100.Martín Piña Olaya (escritor, maestro univeritario).
101.Francisco Luna Preciado (escritor, amestro universitario).
102.Iván Figueroa (escritor).
103.Luis Enrique del Ángel (escritor y editor).
104.José Sordo Guitiérrez (director de Aldus).
105.Ernesto Lumbreras (escritor y editor).
106.Margarita Pizarro (diseñadora de Aldus).
107.Mayra Ibarra
108.Marisol Jiménez Becerra (compositora).
109.Jorge Volpi (escritor y ensayista).
Caso Sifuentes/León
¡Increíble pero cierto!
I N J U S T O
A Gerardo Sifuentes y a Epigmenio León les fue dictado hoy, viernes 20, el auto de formal prisión.
Me siento indignado y sumamente molesto.
Una arbitrariedad y una injusticia de este tamaño, desde luego, no puede quedar así. Exhorto urgentemente a colegas y amigos a hacer todo lo humanamente posible para influir de manera positiva en el rumbo del caso. ¡Vamos viendo qué tanto alcance tienen nuestros blogs de una vez por todas...! Muchos de Ustedes (algunos mucho más que otros y otras) poseen cierto poder simbólico... Los amigos y familiares de Sifuentes y León sabremos agradecer infinitamente el que sepan sumar este poder a nuestros esfuerzos.
Los blogs que están posteando de manera conjunta a éste y siguiendo el caso son entre otros:
Humphrey Blogart, Bernardo Fernández, Rafa Saavedra, Comadre Maruja, Ashaira, Bernardo Jáuregui, J. L. Enciso y Carlos Antonio de la Sierra.
Las y los demás bloggers, TJBF, échennos la mano. Por el momento difundiendo este boletín de prensa posteado por Carlos Antonio de la Sierra.
Boletín de prensa
Dictan auto de formal prisión a dos escritores
México, D.F. a 20 de febrero de 2004.
El 12 de febrero de 2004, aproximadamente a las 03:00 hrs, Gerardo Sifuentes Marín, (30 años, escritor y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA), y Epigmenio León Martínez, (29 años, escritor y funcionario de CONACULTA), fueron detenidos por dos elementos de la policía preventiva del D.F. La detención ocurrió en la calle de Tehuantepec, colonia Roma, entre las calles de Acayucan y Ures, a diez metros del domicilio de Gerardo Sifuentes. En el Ministerio Público no. 3 de la Delegación Cuauhtémoc, se les acusó de robar un par de espejos de automóvil, según consta en la averiguación previa CUH-7T2/240/04-02. El viernes 13 fueron trasladados al Reclusorio Norte, aproximadamente a las 22:00 hrs. El día de hoy, viernes 20 de febrero, la jueza Julia Ortiz Leandro del juzgado 42 del Reclusorio Norte, les dictó auto de formal prisión por robo agravado.
El único elemento en su contra es la declaración de los dos policías que los detuvieron, quienes alegan haberlos capturado en flagrancia. Sin embargo, por un lado, existe un informe pericial que no aporta ninguna evidencia que sustente las declaraciones de los agentes policíacos; por el otro lado, las declaraciones de los testigos invalidan la versión de los agentes. Todo lo cual indica que los detenidos son inocentes.
Epigmenio León es comunicólogo egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, participó en la organización de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de 1996 a 1999, fue guionista del programa radial Circo, maroma y libros, producido por el CONACULTA y actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Difusión de la revista Tierra Adentro, donde ha publicado diversos artículos. Es traductor del alemán y se ha desempeñado como jurado en varios concursos literarios.
Gerardo Sifuentes es ingeniero electrónico industrial, titulado por el Instituto Tecnológico de Puebla. Ha obtenido diversos premios internacionales y nacionales de narrativa. Ha publicado los libros Perro de luz y Pilotos infernales. Actualmente, es becario del Programa Jóvenes Creadores, en el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la especialidad de cuento y se desempeña como redactor creativo, en la agencia de publicidad Interbrand Internacional.
Por todo lo anterior, este hecho significa el encarcelamiento injusta y arbitraria de dos destacados miembros de la comunidad intelectual.
* * *
Del blog de Carlos Antonio de la Sierra viene lo siguiente:
lunes, febrero 16, 2004
Regreso al blog por algo importante: dos de mis mejores amigos están presos en el reclusorio norte. El miércoles en la madrugada iban caminando afuera de casa de uno de ellos y dos policías los subieron a una patrulla. Llegando al MP les sembraron un par de espejos y los acusaron de robo de autopartes. Tratamos de sacarlos desde el jueves pero no pudimos: nuestro error fue confiar en unos abogados incompetentes, hijos de puta. Todavía el viernes en la tarde nos dijeron que no había duda de que saldrían, pero ya entrada la noche supimos que habían sido consignados y los trasladarían al reclusorio. Con las medidas de tolerancia cero y el objetivo estúpido de López Obrador de reducir en 45 por ciento la delincuencia en tres años, ahora están pagando justos por pecadores y gente inocente es encarcelada con la mano en la cintura. Al parecer, cada tira recibe dos mil quinientos pesos por persona acusada de robo en flagrancia que entreguen al MP. Si no salen libres a más tardar el próximo viernes, ahora sí estallará la bomba y verán lo que es amar a Dios en tierra ajena. Sus nombres son Epigmenio León y Gerardo Sifuentes y de nuevo les digo, carnales, paciencia, que no están solos.
CAS
¡Increíble pero cierto!
I N J U S T O
A Gerardo Sifuentes y a Epigmenio León les fue dictado hoy, viernes 20, el auto de formal prisión.
Me siento indignado y sumamente molesto.
Una arbitrariedad y una injusticia de este tamaño, desde luego, no puede quedar así. Exhorto urgentemente a colegas y amigos a hacer todo lo humanamente posible para influir de manera positiva en el rumbo del caso. ¡Vamos viendo qué tanto alcance tienen nuestros blogs de una vez por todas...! Muchos de Ustedes (algunos mucho más que otros y otras) poseen cierto poder simbólico... Los amigos y familiares de Sifuentes y León sabremos agradecer infinitamente el que sepan sumar este poder a nuestros esfuerzos.
Los blogs que están posteando de manera conjunta a éste y siguiendo el caso son entre otros:
Humphrey Blogart, Bernardo Fernández, Rafa Saavedra, Comadre Maruja, Ashaira, Bernardo Jáuregui, J. L. Enciso y Carlos Antonio de la Sierra.
Las y los demás bloggers, TJBF, échennos la mano. Por el momento difundiendo este boletín de prensa posteado por Carlos Antonio de la Sierra.
Boletín de prensa
Dictan auto de formal prisión a dos escritores
México, D.F. a 20 de febrero de 2004.
El 12 de febrero de 2004, aproximadamente a las 03:00 hrs, Gerardo Sifuentes Marín, (30 años, escritor y becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA), y Epigmenio León Martínez, (29 años, escritor y funcionario de CONACULTA), fueron detenidos por dos elementos de la policía preventiva del D.F. La detención ocurrió en la calle de Tehuantepec, colonia Roma, entre las calles de Acayucan y Ures, a diez metros del domicilio de Gerardo Sifuentes. En el Ministerio Público no. 3 de la Delegación Cuauhtémoc, se les acusó de robar un par de espejos de automóvil, según consta en la averiguación previa CUH-7T2/240/04-02. El viernes 13 fueron trasladados al Reclusorio Norte, aproximadamente a las 22:00 hrs. El día de hoy, viernes 20 de febrero, la jueza Julia Ortiz Leandro del juzgado 42 del Reclusorio Norte, les dictó auto de formal prisión por robo agravado.
El único elemento en su contra es la declaración de los dos policías que los detuvieron, quienes alegan haberlos capturado en flagrancia. Sin embargo, por un lado, existe un informe pericial que no aporta ninguna evidencia que sustente las declaraciones de los agentes policíacos; por el otro lado, las declaraciones de los testigos invalidan la versión de los agentes. Todo lo cual indica que los detenidos son inocentes.
Epigmenio León es comunicólogo egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, participó en la organización de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de 1996 a 1999, fue guionista del programa radial Circo, maroma y libros, producido por el CONACULTA y actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Difusión de la revista Tierra Adentro, donde ha publicado diversos artículos. Es traductor del alemán y se ha desempeñado como jurado en varios concursos literarios.
Gerardo Sifuentes es ingeniero electrónico industrial, titulado por el Instituto Tecnológico de Puebla. Ha obtenido diversos premios internacionales y nacionales de narrativa. Ha publicado los libros Perro de luz y Pilotos infernales. Actualmente, es becario del Programa Jóvenes Creadores, en el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, en la especialidad de cuento y se desempeña como redactor creativo, en la agencia de publicidad Interbrand Internacional.
Por todo lo anterior, este hecho significa el encarcelamiento injusta y arbitraria de dos destacados miembros de la comunidad intelectual.
* * *
Del blog de Carlos Antonio de la Sierra viene lo siguiente:
lunes, febrero 16, 2004
Regreso al blog por algo importante: dos de mis mejores amigos están presos en el reclusorio norte. El miércoles en la madrugada iban caminando afuera de casa de uno de ellos y dos policías los subieron a una patrulla. Llegando al MP les sembraron un par de espejos y los acusaron de robo de autopartes. Tratamos de sacarlos desde el jueves pero no pudimos: nuestro error fue confiar en unos abogados incompetentes, hijos de puta. Todavía el viernes en la tarde nos dijeron que no había duda de que saldrían, pero ya entrada la noche supimos que habían sido consignados y los trasladarían al reclusorio. Con las medidas de tolerancia cero y el objetivo estúpido de López Obrador de reducir en 45 por ciento la delincuencia en tres años, ahora están pagando justos por pecadores y gente inocente es encarcelada con la mano en la cintura. Al parecer, cada tira recibe dos mil quinientos pesos por persona acusada de robo en flagrancia que entreguen al MP. Si no salen libres a más tardar el próximo viernes, ahora sí estallará la bomba y verán lo que es amar a Dios en tierra ajena. Sus nombres son Epigmenio León y Gerardo Sifuentes y de nuevo les digo, carnales, paciencia, que no están solos.
CAS
Gerardo Sifuentes
El día de ayer he recibido una desagradable y triste sorpresa. Mi buen amigo, el escritor Gerardo Sifuentes (dos libros publicados, tres premios nacionales de literatura, entre ellos el Kalpa, y uno internacional, de la Editorial VID), fue llevado a prisión de manera arbitraria hace unos días, ¡por la disparatada acusación de robo de partes de automóvil! BEF y Alberto Chimal visitaron el Reclusorio Norte; han intentado verlo, pero no les ha sido permitido siquiera comunicarse con él. No me cabe duda de que Sifuentes y su familia están pasando por momentos de un desgaste emocional terrible. A la familia Sifuentes le hacemos patente el apoyo incondicional de los amigos y amigas y colegas de Gerardo, que haremos todo en cuanto esté en nuestras manos para hacer más llevadero el trance. Estoy seguro que este viernes 20, el juez dictará sentencia a favor de Sifuentes y que todo quedará en el mal sabor de una experiencia nefaria como lo está siendo ésta. De lo contrario, no escatimaremos en esfuerzos y recursos para verlo de nuevo con la libertad de la que ha sido privado de manera por demás ridícula e injusta.
A continuación me tomo la liberta de transcribir el texto que Bernardo Fernández, BEF, ha posteado en su blog:
Como ahora deben saber casi todos todos, nuestro amigo y colega Gerardo Sifuentes ha sido injusta y arbitrariamente encarcelado, junto con Epigmenio León —coordinador editorial del programa Tierra Adentro—, acusados de robo de autopartes.
Cualquiera que conozca superficialmente al "Chícharo" (como le llamamos los cuates) entenderá que se trata de una acusación absurda, nuestro camarada es ingeniero industrial titulado, con tres premios literarios nacionales y uno internacional, además de dos libros publicados y ser becario del FONCA en la categoría de jóvenes creadores.
La situación es muy difícil, pues como todos sabemos, en el sistema judicial mexicano el acusado es culpable hasta que se demuestra lo contrario.
Alberto Chimal y un servidor visitamos el reclusorio norte el sábado, intentando ponernos en contacto con Gerardo, cuando menos llevarle algo de comer (la comida allá adentro es inmunda) pero nos topamos de frente con un muro, real y metafórico, infranqueable.
Pepe Casanova, roomate del Chícharo, nos dijo que hay una audiencia este miércoles y que se dictará sentencia el viernes. El propio Pepe testificará en favor de Gerardo.
Queremos pensar que esta pesadilla terminará pronto, sin embargo, mientras ello sucede, el desgaste emocional y económico de la familia y los amigos ha sido muy fuerte.
Por lo pronto, van los datos puntuales y los hechos comprobados hasta ahora sobre el caso:
1. El pasado jueves 12, alrededor de las 3:00 de la mañana, ambos fueron detenidos en la esquina de Ures y Tehuantepec en la colonia Roma de la ciudad de México (la esquina de la casa de Gerardo).
2. Fueron detenidos por los agentes José Manuel Rentería Gallego y Raúl Flores Lunares, y se les imputa el robo de los espejos de un automóvil Cirrus gris, placas LWA-4003. El perito ha determinado que no iban en estado de ebriedad.
4. El mismo jueves, en la oficina del Ministerio Público de la calle de Álvaro Obregón, se les abrió la averiguación previa CUH-7/240/2004-2.
5. La noche del viernes, Gerardo y Epigmenio fueron trasladados al Reclusorio Norte de la ciudad de México. Los dos se encuentran detenidos allí en el área de ingreso.
6. Este miércoles 18 habrá una audiencia con el juez, en la que se presentarán pruebas en favor y en contra de los acusados.
7. Entendemos que el viernes 20 se debe dictar sentencia. En caso de ser absolutoria o no haber pruebas suficientes, Gerardo y Epigmenio saldrán libres.
Es importante esperar la resolución del juez antes de llevar el asunto a los medios; según la recomendación del propio abogado, el hacer demasiado ruido sobre el asunto precisamente ahora puede hacer más daño que bien a la causa de nuestros amigos.
Chimal y yo hemos pensado en organizar una colecta para apoyar a los Sifuentes, una familia encantadora, siempre dispuestos a recibir en Puebla a los amigos de Gerardo como amigos de la casa.
Ade Sifuentes, mamá de Gerardo, me dio el número de tarjeta Invermático (a nombre del Chícharo) en la que quienes quieran cooperar pueden depositar dinero.
Desgraciadamente ella no tenía el número de cuenta. A sugerencia de H. Pascal, no subo aquí el número para evitar que alguien haga mal uso de ese dato (si alguien sabe de cierto que el puro número de la tarjeta y el nombre del usuario no son suficientes para utilizarla, hágamelo saber).
En cuanto esté el número, sugiero que se hagan depósitos míninos de 200 varos y agradezco a todos los que han preguntado su interés en ayudar a nuestro amigo.
Por el momento es todo, pero pondremos cualquier nueva información aquí en cuanto la tengamos.
Atte.
Alberto Chimal y Bef.
El día de ayer he recibido una desagradable y triste sorpresa. Mi buen amigo, el escritor Gerardo Sifuentes (dos libros publicados, tres premios nacionales de literatura, entre ellos el Kalpa, y uno internacional, de la Editorial VID), fue llevado a prisión de manera arbitraria hace unos días, ¡por la disparatada acusación de robo de partes de automóvil! BEF y Alberto Chimal visitaron el Reclusorio Norte; han intentado verlo, pero no les ha sido permitido siquiera comunicarse con él. No me cabe duda de que Sifuentes y su familia están pasando por momentos de un desgaste emocional terrible. A la familia Sifuentes le hacemos patente el apoyo incondicional de los amigos y amigas y colegas de Gerardo, que haremos todo en cuanto esté en nuestras manos para hacer más llevadero el trance. Estoy seguro que este viernes 20, el juez dictará sentencia a favor de Sifuentes y que todo quedará en el mal sabor de una experiencia nefaria como lo está siendo ésta. De lo contrario, no escatimaremos en esfuerzos y recursos para verlo de nuevo con la libertad de la que ha sido privado de manera por demás ridícula e injusta.
A continuación me tomo la liberta de transcribir el texto que Bernardo Fernández, BEF, ha posteado en su blog:
Como ahora deben saber casi todos todos, nuestro amigo y colega Gerardo Sifuentes ha sido injusta y arbitrariamente encarcelado, junto con Epigmenio León —coordinador editorial del programa Tierra Adentro—, acusados de robo de autopartes.
Cualquiera que conozca superficialmente al "Chícharo" (como le llamamos los cuates) entenderá que se trata de una acusación absurda, nuestro camarada es ingeniero industrial titulado, con tres premios literarios nacionales y uno internacional, además de dos libros publicados y ser becario del FONCA en la categoría de jóvenes creadores.
La situación es muy difícil, pues como todos sabemos, en el sistema judicial mexicano el acusado es culpable hasta que se demuestra lo contrario.
Alberto Chimal y un servidor visitamos el reclusorio norte el sábado, intentando ponernos en contacto con Gerardo, cuando menos llevarle algo de comer (la comida allá adentro es inmunda) pero nos topamos de frente con un muro, real y metafórico, infranqueable.
Pepe Casanova, roomate del Chícharo, nos dijo que hay una audiencia este miércoles y que se dictará sentencia el viernes. El propio Pepe testificará en favor de Gerardo.
Queremos pensar que esta pesadilla terminará pronto, sin embargo, mientras ello sucede, el desgaste emocional y económico de la familia y los amigos ha sido muy fuerte.
Por lo pronto, van los datos puntuales y los hechos comprobados hasta ahora sobre el caso:
1. El pasado jueves 12, alrededor de las 3:00 de la mañana, ambos fueron detenidos en la esquina de Ures y Tehuantepec en la colonia Roma de la ciudad de México (la esquina de la casa de Gerardo).
2. Fueron detenidos por los agentes José Manuel Rentería Gallego y Raúl Flores Lunares, y se les imputa el robo de los espejos de un automóvil Cirrus gris, placas LWA-4003. El perito ha determinado que no iban en estado de ebriedad.
4. El mismo jueves, en la oficina del Ministerio Público de la calle de Álvaro Obregón, se les abrió la averiguación previa CUH-7/240/2004-2.
5. La noche del viernes, Gerardo y Epigmenio fueron trasladados al Reclusorio Norte de la ciudad de México. Los dos se encuentran detenidos allí en el área de ingreso.
6. Este miércoles 18 habrá una audiencia con el juez, en la que se presentarán pruebas en favor y en contra de los acusados.
7. Entendemos que el viernes 20 se debe dictar sentencia. En caso de ser absolutoria o no haber pruebas suficientes, Gerardo y Epigmenio saldrán libres.
Es importante esperar la resolución del juez antes de llevar el asunto a los medios; según la recomendación del propio abogado, el hacer demasiado ruido sobre el asunto precisamente ahora puede hacer más daño que bien a la causa de nuestros amigos.
Chimal y yo hemos pensado en organizar una colecta para apoyar a los Sifuentes, una familia encantadora, siempre dispuestos a recibir en Puebla a los amigos de Gerardo como amigos de la casa.
Ade Sifuentes, mamá de Gerardo, me dio el número de tarjeta Invermático (a nombre del Chícharo) en la que quienes quieran cooperar pueden depositar dinero.
Desgraciadamente ella no tenía el número de cuenta. A sugerencia de H. Pascal, no subo aquí el número para evitar que alguien haga mal uso de ese dato (si alguien sabe de cierto que el puro número de la tarjeta y el nombre del usuario no son suficientes para utilizarla, hágamelo saber).
En cuanto esté el número, sugiero que se hagan depósitos míninos de 200 varos y agradezco a todos los que han preguntado su interés en ayudar a nuestro amigo.
Por el momento es todo, pero pondremos cualquier nueva información aquí en cuanto la tengamos.
Atte.
Alberto Chimal y Bef.
LECCIÓN SOBRE EL RESPETO Y LA TOLERANCIA
Fue publicado, en fecha reciente, un texto de Rafael Pérez Gay (subdirector de Nexos) en el diario La Crónica que me hizo demasiado ruido e incluso me resultó ofensivo como lector. Me tomo la libertad de citarlo y hacer un comentario al final.
<< Mesa de debates
Los editores del suplemento Babelia le preguntaron a un grupo de escritores latinoamericanos sobre el significado e la obra de Julio Cortázar. La respuesta de Cristina Rivera Garza, escritora mexicana, autora entre otros libros (así se dice) de la novela Nadie me vera llorar, contribuyó con un ceñido párrafo de luciérnagas: “Cortázar es el Gran Contemporáneo (en el sentido steiniano del término), el escritor tan conectado con su presente –su velocidad, sus retos, sus abismos. Que siempre fue capaz de hablarle a las generaciones futuras. Siempre supo que escribir era un acto político, de ahí los profundos riesgos, frecuentemente radicales, que tomaron sus textos, y sus pronunciamientos, de gran sutileza filosófica y humana, sobre eventos que le tocó presenciar”. ¿Qué tenemos aquí?, se preguntó Gil como si sus manos sostuvieran un aleph. Tenemos una magnífica descripción de la vida de Jean Paul Sastre, pero no un trozo de Cortázar. Por cierto, Cris, ¿cómo son las sutilezas filosóficas y humanas? ¿Kant era sutil o bruscón?, digo, para saber. Y por no dejar, ¿cuál es el sentido steniano? No se refiere a George Steiner porque sino seria steineriano, ¿a quién se refirió Rivera? Misterio.
La maga silenciosa
Pero ésta es sólo la mitad de la opinión de Rivera Garza, la otra mitad dice así: “A Cortázar también le debemos una idea estereotipada y más bien estrecha de lo femenino, especialmente en la boca cerrada de aquella etérea y más bien famosa Maga a quien sus amigos rara vez dejaron participar en debates de tipo intelectual” ¡La presión de Gamés es de 50-20! ¡Sus signos vitales se desvanecen! Suminístrenle una inyección intravenosa!, doctor Estañol, preséntese en emergencias. Recuperado del espiritado, Gil meditó: caramba, lo que nos faltaba, una crítica de género que acusa a Cortázar de hipostasiar (gran palabra) el eterno femenino. Gamés imaginó a la más o menos famosa Maga soportando los comentarios humillantes de los personajes de Rayuela. Te callas, Maga, aquí no hay tu tía. Por favor, Oliveira, prosigue con esa interesante disquisición de la vida masculina. Maga, ¡a callar! Tú de veras no entiendes, luego por eso nadie te encuentra, ni en Pont des Arts ni en Montmarte. Traveler, s’il vous plait, continue con esa bella exposée sobre el jazz. Gamés se dio unos golpecitos en el colmillo izquierdo con la uña del dedo índice de la mano derecha. Es cierto, nadie deja hablar a la Maga, ¡Machistas! Vista a través del catalejo de Rivera Garza Rayuela debió llamarse Mesa de debates. Gil se adhiere a la postura de Cris, Rayuela es la historia de unos cuantos desarraigados vagabundos latinoamericanos. Los clochards machistas viven una temporada en París y luego regresan a Argentina. En el viaje descubren que su visión es muy estrecha, pero no pueden corregir su proceder porque el autor le puso un tramposo punto final a una novela que para ser leída, imagínense, exige la utilización de un tablero de dirección. A ese mamotreto no le daban ni el Villaurrutia. ¿Qué le parece este resumen de la trama de Rayuela, Cris? Ya en serio, ¿no resultaríamos todos más gananciosos si nos calláramos la boca?>>
--Rafael Pérez Gay
***
Mi comentario:
Cristina Rivera-Garza es una de las voces más originales y poderosas en el panorama de la literatura nacional contemporánea. La cresta de Ilión y sus otras excelentes novelas hablan por sí mismas y no necesitan mayor defensa a los ojos de las y los entetendidos en el tema. A mi óptica, el remarcable nivel que ha logrado Rivera-Garza, más allá de lo literario, es doblemente meritorio, pues como mujer que es, no me cabe duda que ha debido enfrentarse a inflexibles construcciones culturales que gravitan en un núcleo gobernado por el sistema patriarcal, y en contra de las convenciones culturales basadas en una perspectiva netamente androcéntrica del mundo. Tal como el reprobable y triste caso que aquí nos ocupa, que no ha de ser el primero ni será el último, seguramente.
¡Qué miedo me da la vieja guardia de intelectuales de este país! ¡Tanto miedo como me daría estar frente a un ciego armado con cuchillos afilados! ¡Qué ganas de salir huyendo antes de iniciar siquiera un debate con alguien así! ¡Con qué facilidad puede uno mezclar indistintamente el poder simbólico conferido en uno mismo con los abiertos arranques de despotismo!
¡Faltaba más! ¡Qué disparate! Y claro que no. Nadie sale ganando si alguien viene a callarnos la boca con semejante autoritarismo. Nadie, absolutamente nadie en este país posee el derecho a sugerir a otra persona que se calle la boca: mucho menos en el plano del debate, donde debería abundar la brillantez de las ideas y no lo obtuso de la vociferación autoritaria y sorda. Y si alguien se atreviera a hacerlo conmigo o con alguno o alguna de mis colegas, aquél osado gozaría de mi pleno recelo y mi absoluta reprobación.
Desde luego no pensamos seguir una lección tan aberrante y nefaria. Quiero ser ingenuo y pensar, para no insultar así la inteligencia de miles de lectores y de lectoras de este país, que los argumentos de escalofriantes tintes misóginos no fueron otra cosa que las resultas de un tono sarcástico malogrado o bien, en el mejor de los casos, de una jactanciosa ignorancia en cuanto a teoría de género se refiere. (Uno no debería hablar sobre lo que desconoce). Me provoca urticaria la misoginia intelectualzada que se autojustifica, por ser éste sin duda su estadio más avanzado.
Formo parte de una generación informada y sensibilizada ante graves problemas sociales como la inequidad entre géneros, que generaciones de intelectuales anteriores ni siquiera consideran como tal. Mujeres y hombres, en efecto, somos muy semejantes, pero conservamos diferencias elementales que son las que vuelven mucho más nutrida y polifónica la experiencia humana en su totalidad. Es nuestro deber como artistas reconocerlo, y nuestra obligación como seres humanos propiciar el respeto más básico y la tolerancia entre nosotros y nosotras. Es una tristeza que algunos no lo entendamos así. El cerrar los ojos de la clase intelectual mexicana ante la "perspectiva de género" --o peor aún: hacer burla de ella-- la vuelve a ésta cómplice del crimen más artero que la humanidad se ha infringido a sí misma: la invisibilización de las mujeres.
--Tryno Maldonado
PD.: "steiniano", relativo a la escritora Gertrude Stein, EEUU (1874-1946).
***
Carta al Dr. Karol Wojtyla
Ciudad de Zacatecas, México, febrero 18 de 2004.
Dr. Karol Wojtyla (a.k.a. “Su Excelentísima Santidad Juan Pablo II”),
Reciba mis cordiales saludos. Espero que su estado de salud se halle estable al recibir la presente.
Me permito comunicarle por esta vía, que el día de hoy he ingerido la cantidad de 2 pastillas anticonceptivas de emergencia, conocidas en el mercado como PREVEN. A pesar de algunas contraindicaciones en el envase (tales como “no tomar si no cuenta con ovarios”), no he tenido efectos secundarios de gravedad, exceptuando un leve zumbido en los oídos desde hace dos horas, un ligero mareo, la pérdida del apetito, la presencia de náuseas esporádicas, cambios abruptos en mi estado de ánimo y la pérdida temporal del apetito sexual. No se preocupe.
Le agradecería enormidades, por lo tanto, me hiciera llegar por escrito mi carta donde se da constancia de que he sido oficialmente excomulgado y que, por lo tanto, no gozo más de los privilegios que otorga la institución a la que usted en persona y su envestidura representan: la Iglesia Católica Apostólica Romana, en la que fui bautizado por una artera arbitrariedad mis progenitores, pero con la que jamás he guardado relación alguna.
De esta sazón, no pretendo sino hacer formal mi desaprobación a la insultante visión androcéntrica y misógina, proveniente de la intolerante y reaccionaria institución que ha conferido en usted sus poderes. De la misma forma le conmino, de la manera más amable, a pedir una disculpa pública a todas las mujeres del mundo (no sólo las católicas) por todo el daño y todo el menosprecio que, directa o indirectamente, su institución ha ejercido sobre ellas a lo largo de la historia, además de haber sido un factor fundamental para la construcción de convenciones culturales que las han relegado en la sociedad y privado de los derechos humanos más básicos, entre otras muchas cosas que me reservo de enumerar aquí.
De antemano le agradezco por su valioso tiempo.
Adjunto los timbres postales que cubren el costo del franqueo de los documentos Vaticano-Zacatecas.
Sin más por el momento, me despido.
Cordialmente,
Tryno Maldonado
Fue publicado, en fecha reciente, un texto de Rafael Pérez Gay (subdirector de Nexos) en el diario La Crónica que me hizo demasiado ruido e incluso me resultó ofensivo como lector. Me tomo la libertad de citarlo y hacer un comentario al final.
<< Mesa de debates
Los editores del suplemento Babelia le preguntaron a un grupo de escritores latinoamericanos sobre el significado e la obra de Julio Cortázar. La respuesta de Cristina Rivera Garza, escritora mexicana, autora entre otros libros (así se dice) de la novela Nadie me vera llorar, contribuyó con un ceñido párrafo de luciérnagas: “Cortázar es el Gran Contemporáneo (en el sentido steiniano del término), el escritor tan conectado con su presente –su velocidad, sus retos, sus abismos. Que siempre fue capaz de hablarle a las generaciones futuras. Siempre supo que escribir era un acto político, de ahí los profundos riesgos, frecuentemente radicales, que tomaron sus textos, y sus pronunciamientos, de gran sutileza filosófica y humana, sobre eventos que le tocó presenciar”. ¿Qué tenemos aquí?, se preguntó Gil como si sus manos sostuvieran un aleph. Tenemos una magnífica descripción de la vida de Jean Paul Sastre, pero no un trozo de Cortázar. Por cierto, Cris, ¿cómo son las sutilezas filosóficas y humanas? ¿Kant era sutil o bruscón?, digo, para saber. Y por no dejar, ¿cuál es el sentido steniano? No se refiere a George Steiner porque sino seria steineriano, ¿a quién se refirió Rivera? Misterio.
La maga silenciosa
Pero ésta es sólo la mitad de la opinión de Rivera Garza, la otra mitad dice así: “A Cortázar también le debemos una idea estereotipada y más bien estrecha de lo femenino, especialmente en la boca cerrada de aquella etérea y más bien famosa Maga a quien sus amigos rara vez dejaron participar en debates de tipo intelectual” ¡La presión de Gamés es de 50-20! ¡Sus signos vitales se desvanecen! Suminístrenle una inyección intravenosa!, doctor Estañol, preséntese en emergencias. Recuperado del espiritado, Gil meditó: caramba, lo que nos faltaba, una crítica de género que acusa a Cortázar de hipostasiar (gran palabra) el eterno femenino. Gamés imaginó a la más o menos famosa Maga soportando los comentarios humillantes de los personajes de Rayuela. Te callas, Maga, aquí no hay tu tía. Por favor, Oliveira, prosigue con esa interesante disquisición de la vida masculina. Maga, ¡a callar! Tú de veras no entiendes, luego por eso nadie te encuentra, ni en Pont des Arts ni en Montmarte. Traveler, s’il vous plait, continue con esa bella exposée sobre el jazz. Gamés se dio unos golpecitos en el colmillo izquierdo con la uña del dedo índice de la mano derecha. Es cierto, nadie deja hablar a la Maga, ¡Machistas! Vista a través del catalejo de Rivera Garza Rayuela debió llamarse Mesa de debates. Gil se adhiere a la postura de Cris, Rayuela es la historia de unos cuantos desarraigados vagabundos latinoamericanos. Los clochards machistas viven una temporada en París y luego regresan a Argentina. En el viaje descubren que su visión es muy estrecha, pero no pueden corregir su proceder porque el autor le puso un tramposo punto final a una novela que para ser leída, imagínense, exige la utilización de un tablero de dirección. A ese mamotreto no le daban ni el Villaurrutia. ¿Qué le parece este resumen de la trama de Rayuela, Cris? Ya en serio, ¿no resultaríamos todos más gananciosos si nos calláramos la boca?>>
--Rafael Pérez Gay
***
Mi comentario:
Cristina Rivera-Garza es una de las voces más originales y poderosas en el panorama de la literatura nacional contemporánea. La cresta de Ilión y sus otras excelentes novelas hablan por sí mismas y no necesitan mayor defensa a los ojos de las y los entetendidos en el tema. A mi óptica, el remarcable nivel que ha logrado Rivera-Garza, más allá de lo literario, es doblemente meritorio, pues como mujer que es, no me cabe duda que ha debido enfrentarse a inflexibles construcciones culturales que gravitan en un núcleo gobernado por el sistema patriarcal, y en contra de las convenciones culturales basadas en una perspectiva netamente androcéntrica del mundo. Tal como el reprobable y triste caso que aquí nos ocupa, que no ha de ser el primero ni será el último, seguramente.
¡Qué miedo me da la vieja guardia de intelectuales de este país! ¡Tanto miedo como me daría estar frente a un ciego armado con cuchillos afilados! ¡Qué ganas de salir huyendo antes de iniciar siquiera un debate con alguien así! ¡Con qué facilidad puede uno mezclar indistintamente el poder simbólico conferido en uno mismo con los abiertos arranques de despotismo!
¡Faltaba más! ¡Qué disparate! Y claro que no. Nadie sale ganando si alguien viene a callarnos la boca con semejante autoritarismo. Nadie, absolutamente nadie en este país posee el derecho a sugerir a otra persona que se calle la boca: mucho menos en el plano del debate, donde debería abundar la brillantez de las ideas y no lo obtuso de la vociferación autoritaria y sorda. Y si alguien se atreviera a hacerlo conmigo o con alguno o alguna de mis colegas, aquél osado gozaría de mi pleno recelo y mi absoluta reprobación.
Desde luego no pensamos seguir una lección tan aberrante y nefaria. Quiero ser ingenuo y pensar, para no insultar así la inteligencia de miles de lectores y de lectoras de este país, que los argumentos de escalofriantes tintes misóginos no fueron otra cosa que las resultas de un tono sarcástico malogrado o bien, en el mejor de los casos, de una jactanciosa ignorancia en cuanto a teoría de género se refiere. (Uno no debería hablar sobre lo que desconoce). Me provoca urticaria la misoginia intelectualzada que se autojustifica, por ser éste sin duda su estadio más avanzado.
Formo parte de una generación informada y sensibilizada ante graves problemas sociales como la inequidad entre géneros, que generaciones de intelectuales anteriores ni siquiera consideran como tal. Mujeres y hombres, en efecto, somos muy semejantes, pero conservamos diferencias elementales que son las que vuelven mucho más nutrida y polifónica la experiencia humana en su totalidad. Es nuestro deber como artistas reconocerlo, y nuestra obligación como seres humanos propiciar el respeto más básico y la tolerancia entre nosotros y nosotras. Es una tristeza que algunos no lo entendamos así. El cerrar los ojos de la clase intelectual mexicana ante la "perspectiva de género" --o peor aún: hacer burla de ella-- la vuelve a ésta cómplice del crimen más artero que la humanidad se ha infringido a sí misma: la invisibilización de las mujeres.
--Tryno Maldonado
PD.: "steiniano", relativo a la escritora Gertrude Stein, EEUU (1874-1946).
***
Carta al Dr. Karol Wojtyla
Ciudad de Zacatecas, México, febrero 18 de 2004.
Dr. Karol Wojtyla (a.k.a. “Su Excelentísima Santidad Juan Pablo II”),
Reciba mis cordiales saludos. Espero que su estado de salud se halle estable al recibir la presente.
Me permito comunicarle por esta vía, que el día de hoy he ingerido la cantidad de 2 pastillas anticonceptivas de emergencia, conocidas en el mercado como PREVEN. A pesar de algunas contraindicaciones en el envase (tales como “no tomar si no cuenta con ovarios”), no he tenido efectos secundarios de gravedad, exceptuando un leve zumbido en los oídos desde hace dos horas, un ligero mareo, la pérdida del apetito, la presencia de náuseas esporádicas, cambios abruptos en mi estado de ánimo y la pérdida temporal del apetito sexual. No se preocupe.
Le agradecería enormidades, por lo tanto, me hiciera llegar por escrito mi carta donde se da constancia de que he sido oficialmente excomulgado y que, por lo tanto, no gozo más de los privilegios que otorga la institución a la que usted en persona y su envestidura representan: la Iglesia Católica Apostólica Romana, en la que fui bautizado por una artera arbitrariedad mis progenitores, pero con la que jamás he guardado relación alguna.
De esta sazón, no pretendo sino hacer formal mi desaprobación a la insultante visión androcéntrica y misógina, proveniente de la intolerante y reaccionaria institución que ha conferido en usted sus poderes. De la misma forma le conmino, de la manera más amable, a pedir una disculpa pública a todas las mujeres del mundo (no sólo las católicas) por todo el daño y todo el menosprecio que, directa o indirectamente, su institución ha ejercido sobre ellas a lo largo de la historia, además de haber sido un factor fundamental para la construcción de convenciones culturales que las han relegado en la sociedad y privado de los derechos humanos más básicos, entre otras muchas cosas que me reservo de enumerar aquí.
De antemano le agradezco por su valioso tiempo.
Adjunto los timbres postales que cubren el costo del franqueo de los documentos Vaticano-Zacatecas.
Sin más por el momento, me despido.
Cordialmente,
Tryno Maldonado
01:
Estoy devastado. Llevaba tiempo dándole vueltas al asunto. Pero hoy me alcanzó un relámpago de lucidez bastante doloroso. Está clarísimo. Sé que escribiré algunos libros en mi vida... nada del otro mundo. Pero jamás podré acariciar con ellos siquiera la tercera parte del sublime poder expresivo que posee la Música. Escucho el Cuarteto No. 2 de György Ligeti, interpretado por Irvine Arditti y compañía (recomendación de Marisol Jiménez). El goce inmenso se traduce en pasmo, el pasmo frustración, la frustración en llanto y el llanto en rabia.
02:
Leo Al sur de la frontera, al oeste del sol, del genial Haruki Murakami. No cabe duda que todos y todas somos portadores pasivos del mal. Andamos por la vida sin ser conscientes del inmenso daño que podemos hacerle a otras personas. Los seres humanos poseemos la capacidad nata de herir, de herir como ningún otro animal puede hacerlo. Herir de muerte sin el menor esfuerzo. Sólo cruzar una mirada... una palabra... y habremos destrozado una vida.
03:
Desconozco, sin embargo, la oscura cartografía sobre la que se entretejen nuestros destinos, la dirección, los raíles sobre los que nuestras vidas han de ir aferradas sin volver el camino, sin importar que de costado o de frente nos embistan las eventualidades más crueles labradas en la madera de la injusticia: el derrotero está trazado; avanzamos a ciegas y no podemos, no tenemos modo terrenal de saber qué o quién se cruzará, aun hoy mismo, sobre nuestra frágil marcha y con qué intenciones. Nuestros destinos se embrollan paulatinamente en una madeja de la que somos parte indispensable, una obra de maquinaria milimétrica en la que ni una sola pieza ha de fallar, una sinfonía homérica. Siendo así, ¿cómo dominar siquiera el peso específico que tendrán nuestros actos de este día sobre la hilaza de los destinos de otros y de otras? Imposible; para bien o para mal.
04:
Nuestro gran poder radica en la libertad de tomar decisiones. Somos la síntesis del obraje del total de las decisiones que hemos tomado a lo largo de nuestras vidas.
05:
¿Y el amor?
El matasellos
Heriberto Yépez
Sudamericana, 2004
Leo El Matasellos de Heriberto Yépez (Tijuana, 1974). ¡Qué grata sorpresa! Los mecanismos de pensamiento en que está registrada la voz de Matasellos se me antojan muy cercanos a un torrente de pensamiento serial. Una voz descarada, a todas luces identificable sobre la media de las y los narradores contemporáneos, que no admite referentes o imaginarios inmediatos, y que toma, además, el riesgo temerario de diseccionar de una vez su propia poética, su visión particular de la literatura, faltándole al respeto a las más elementales convenciones literarias y a quien más haya que faltárselo.
Calificar este libro meramente como una “novela” resultaría insultante, ingenuo cuando más. La anécdota y la filatelia son acaso meros subterfugios que nos disparan al hipertexto, en donde radica buena parte de la valía del libro. Me he topado con un texto franca y lúdicamente extradiegético que abunda en referencias sobre sí mismo, como un animal indómito, imposible de contenerse, que cae violentado ante la menor provocación, a la vuelta de la página. Un divertimento de proporciones gigantescas, un juego con cuchillos afilados. Matasellos es un texto autónomo que no deja de escribirse y de leerse a sí mismo. Está narrado por “dos novelistas menores”, que terminan por renegar del propio texto, negarse a sí mismos y aportar, de paso, un grano de arena más para la constante auto-deconstrucción de la obra entera. Cuatro personajes que no son sino la síntesis de todos los personajes de “deberían estar en la novela”, pero que no están. Una novela que reniega de sí misma. Páginas repletas de lucidez argumentativa que rebasan la mera fábula y que nos obligan a emprender una lectura mucho más sagaz y crítica de lo acostumbrado. Matasellos es un libro tan desconcertante que nos hace poner en duda todo lo que en él hemos leído.
¡Bienvenido El Matasellos y larga vida para H!
Heriberto Yépez
Sudamericana, 2004
Leo El Matasellos de Heriberto Yépez (Tijuana, 1974). ¡Qué grata sorpresa! Los mecanismos de pensamiento en que está registrada la voz de Matasellos se me antojan muy cercanos a un torrente de pensamiento serial. Una voz descarada, a todas luces identificable sobre la media de las y los narradores contemporáneos, que no admite referentes o imaginarios inmediatos, y que toma, además, el riesgo temerario de diseccionar de una vez su propia poética, su visión particular de la literatura, faltándole al respeto a las más elementales convenciones literarias y a quien más haya que faltárselo.
Calificar este libro meramente como una “novela” resultaría insultante, ingenuo cuando más. La anécdota y la filatelia son acaso meros subterfugios que nos disparan al hipertexto, en donde radica buena parte de la valía del libro. Me he topado con un texto franca y lúdicamente extradiegético que abunda en referencias sobre sí mismo, como un animal indómito, imposible de contenerse, que cae violentado ante la menor provocación, a la vuelta de la página. Un divertimento de proporciones gigantescas, un juego con cuchillos afilados. Matasellos es un texto autónomo que no deja de escribirse y de leerse a sí mismo. Está narrado por “dos novelistas menores”, que terminan por renegar del propio texto, negarse a sí mismos y aportar, de paso, un grano de arena más para la constante auto-deconstrucción de la obra entera. Cuatro personajes que no son sino la síntesis de todos los personajes de “deberían estar en la novela”, pero que no están. Una novela que reniega de sí misma. Páginas repletas de lucidez argumentativa que rebasan la mera fábula y que nos obligan a emprender una lectura mucho más sagaz y crítica de lo acostumbrado. Matasellos es un libro tan desconcertante que nos hace poner en duda todo lo que en él hemos leído.
¡Bienvenido El Matasellos y larga vida para H!
Sputnik, mon amour!
Se acerca el 14 de febrero con espantosa celeridad. Pero, díganme, quién no se ha sentido como describe a continuación Murakami, al menos una vez en su vida. Yo sí. Ahora mismo.
"A los veintidós años, en primavera, Sumire se enamoró por primera vez. Fue un amor violento como un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó todo por completo. Y, sin que su furia amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India repletas de manadas de desafortunados tigres y, convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental. La persona de quien Sumire se enamoró era diecisiete años mayor que ella, estaba casada. Y debo añadir que era una mujer. Aquí empezó todo y aquí acabó (casi) todo."
Haruki Murakami
Sputnik, mi amor
Tusquets, Barcelona, 2002.
Se acerca el 14 de febrero con espantosa celeridad. Pero, díganme, quién no se ha sentido como describe a continuación Murakami, al menos una vez en su vida. Yo sí. Ahora mismo.
"A los veintidós años, en primavera, Sumire se enamoró por primera vez. Fue un amor violento como un tornado que barre en línea recta una vasta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó todo por completo. Y, sin que su furia amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India repletas de manadas de desafortunados tigres y, convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental. La persona de quien Sumire se enamoró era diecisiete años mayor que ella, estaba casada. Y debo añadir que era una mujer. Aquí empezó todo y aquí acabó (casi) todo."
Haruki Murakami
Sputnik, mi amor
Tusquets, Barcelona, 2002.
Japón
Japón, ópera prima de Carlos Reygadas (México, 1971) es, a mi óptica, la mejor película mexicana que se ha filmado en muchos años. Al lado de una obra de tan alta factura estética como lo es Japón, cintas como Amores perros y otras de la misma tesitura, no dejan de parecerme meras frivolidades, con todo y que hayan sido elaboradas con muchísimo más presupuesto y mayores recursos humanos y técnicos.
En Japón, Reygadas cifra una poética personal (hecho en sí relevante y digno de aplaudirse), apuesta por una voz propia como artista en medio de los intentos timoratos de otros directores mexicanos por replicar las fórmulas hollywoodenses: entre ellos el propio González Iñárritu, cuyas películas son poco más que un homenaje estruendoso al zapping y al vídeo-clip, que caen en el facilismo de las situaciones humanas llevadas al límite, pero que se muestran miopes e ingenuas ante la vastedad de la riquísima paleta de matices emocionales y vitales de los seres humanos (que Reygadas capta y modula con particular sensibilidad).
La trama de Japón en apariencia es simple: un hombre emprende un viaje para, una vez finalizado, arrancarse la vida. Pero lo que en realidad comienza, sin saberlo, no es otra cosa que un viaje iniciático que lo llevará por derroteros insospechados.
El caso Reygadas es digno de admirarse: en un país donde el arte -y en particular el cine- no puede ser prioridad para sus gobernantes legos, él lo apuesta todo y se aventura a entregar una propuesta estética valiente y sólida. ¡Larga vida!
Japón, ópera prima de Carlos Reygadas (México, 1971) es, a mi óptica, la mejor película mexicana que se ha filmado en muchos años. Al lado de una obra de tan alta factura estética como lo es Japón, cintas como Amores perros y otras de la misma tesitura, no dejan de parecerme meras frivolidades, con todo y que hayan sido elaboradas con muchísimo más presupuesto y mayores recursos humanos y técnicos.
En Japón, Reygadas cifra una poética personal (hecho en sí relevante y digno de aplaudirse), apuesta por una voz propia como artista en medio de los intentos timoratos de otros directores mexicanos por replicar las fórmulas hollywoodenses: entre ellos el propio González Iñárritu, cuyas películas son poco más que un homenaje estruendoso al zapping y al vídeo-clip, que caen en el facilismo de las situaciones humanas llevadas al límite, pero que se muestran miopes e ingenuas ante la vastedad de la riquísima paleta de matices emocionales y vitales de los seres humanos (que Reygadas capta y modula con particular sensibilidad).
La trama de Japón en apariencia es simple: un hombre emprende un viaje para, una vez finalizado, arrancarse la vida. Pero lo que en realidad comienza, sin saberlo, no es otra cosa que un viaje iniciático que lo llevará por derroteros insospechados.
El caso Reygadas es digno de admirarse: en un país donde el arte -y en particular el cine- no puede ser prioridad para sus gobernantes legos, él lo apuesta todo y se aventura a entregar una propuesta estética valiente y sólida. ¡Larga vida!
CinePremiere de febrero
La revista CinePremiere ha comenzado una nueva etapa que destaca por mejoras patentes en la edición, la redacción, el diseño y las plumas que ahora se suman a sus páginas.
El número de febrero incluye un artículo mío sobre duplas de directores/compositores. Entre ellos Einsenstein/Prokofiev, Gilliam/Piazzolla y Kubrick/Ligeti.
Enhorabuena a César Albarrán y Carlos Gómez Iniesta por la creciente calidad de la publicación.
La revista CinePremiere ha comenzado una nueva etapa que destaca por mejoras patentes en la edición, la redacción, el diseño y las plumas que ahora se suman a sus páginas.
El número de febrero incluye un artículo mío sobre duplas de directores/compositores. Entre ellos Einsenstein/Prokofiev, Gilliam/Piazzolla y Kubrick/Ligeti.
Enhorabuena a César Albarrán y Carlos Gómez Iniesta por la creciente calidad de la publicación.
El futuro
Gonzalo Garcés
Seix-Barral, 2003
De nuestra generación, es con el discurso de Gonzalo Garcés con el que me siento más cercano. Para ser honesto, lo que esperaba al abrir El futuro no era otra cosa que la segunda parte de Los impacientes (Seix-Barral, 2000, la que considero hasta ahora la mejor novela de nuestra generación). Enorme fue mi sorpresa al verificar lo contrario, al sumergirme en un texto maduro, pleno de inteligencia y un sentido del humor extremadamente fino que elude los lugares comunes y, en cambio, lanza guiños de ojo al lector más avezado.
El futuro me parece el polo opuesto de Los impacientes. Gonzalo Garcés (Buenos Aires, 1974) declaró alguna vez que le gustaría ser considerado un lector maduro antes que un escritor precoz. Sin embargo, en El futuro, ha logrado modular y bien encausar toda esas ganas de comerse la literatura y el mundo de una dentellada. No puedo explicarme ese fenómeno de otra forma que no sea por cortesía de la experiencia vital que, supongo sin temor a equivocarme, en Garcés han obrado los últimos años. Los personajes de Los impacientes, aunque rebosantes de carisma ante el lector (uno termina enamorándose de Milla, Boris y Keller por igual), no tienen la solidez de un personaje como Miguel (al que lo mismo se puede terminar detestando que amando), construido de forma muy lúcida y deliberada, síntoma de madurez como narrador.
La novela anterior de Garcés refleja la avidez por vivir, por conocer: una celebración de la inmadurez. Ésta, en cambio, abunda en sosiego, en la tranquilidad del que lo ha visto todo y que difícilmente se sorprende. La voz que ha encontrado Garcés destaca por la maleabilidad con que la dirige, al punto de haberle dado una vuelta de tuerca a su discurso anterior; su registro se ha ampliado, está repleto de modulaciones y dotado de un ritmo notable y consistente que se agradece como lector.
Ya no nos encontramos, en fin, ante el joven Garcés que se desgañita por ser escuchado en una novela de juventud, que lo juega todo en una sola tirada, sino ante un Garcés mucho más hecho al oficio que entrega una novela entera. La anécdota y la estructura están igualmente bien logradas, puntos que flaqueaban en su anterior obra.
Si un “pero” podría ponerle a El futuro sería ese tufillo de misoginia que se respira a lo largo de sus páginas. Eva, Lilith, Helena, Mona (personaje femenino de la novela)... La mujer como fuente del pecado, como fuente de todo mal y toda discordia: visión que pone en evidencia la injerencia de una perspectiva androcéntrica del mundo, donde el patriarcado dominante reina en un “orden natural” preestablecido. La sucesión del padre en la figura del hijo varón como guardián de ese orden. El futuro.
El futuro es una novela que ha venido a tapar las bocas de aquellos de pusieron en duda el talento del joven Gonzalo Garcés. Con gusto celebro que aquellas críticas viscerales que se dejaron escuchar cuando ganó el prestigioso Premio Biblioteca Breve, de la Editorial Seix-Barral, no llevaban heterónimo distinto al de la Envidia.
Brindo por El futuro, por el próximo libro de Gonzalo --que ya no puedo esperar más para leer-- y por la que será sin duda una de las carreras más sólidas de las letras hispánicas. Santé!
Gonzalo Garcés
Seix-Barral, 2003
De nuestra generación, es con el discurso de Gonzalo Garcés con el que me siento más cercano. Para ser honesto, lo que esperaba al abrir El futuro no era otra cosa que la segunda parte de Los impacientes (Seix-Barral, 2000, la que considero hasta ahora la mejor novela de nuestra generación). Enorme fue mi sorpresa al verificar lo contrario, al sumergirme en un texto maduro, pleno de inteligencia y un sentido del humor extremadamente fino que elude los lugares comunes y, en cambio, lanza guiños de ojo al lector más avezado.
El futuro me parece el polo opuesto de Los impacientes. Gonzalo Garcés (Buenos Aires, 1974) declaró alguna vez que le gustaría ser considerado un lector maduro antes que un escritor precoz. Sin embargo, en El futuro, ha logrado modular y bien encausar toda esas ganas de comerse la literatura y el mundo de una dentellada. No puedo explicarme ese fenómeno de otra forma que no sea por cortesía de la experiencia vital que, supongo sin temor a equivocarme, en Garcés han obrado los últimos años. Los personajes de Los impacientes, aunque rebosantes de carisma ante el lector (uno termina enamorándose de Milla, Boris y Keller por igual), no tienen la solidez de un personaje como Miguel (al que lo mismo se puede terminar detestando que amando), construido de forma muy lúcida y deliberada, síntoma de madurez como narrador.
La novela anterior de Garcés refleja la avidez por vivir, por conocer: una celebración de la inmadurez. Ésta, en cambio, abunda en sosiego, en la tranquilidad del que lo ha visto todo y que difícilmente se sorprende. La voz que ha encontrado Garcés destaca por la maleabilidad con que la dirige, al punto de haberle dado una vuelta de tuerca a su discurso anterior; su registro se ha ampliado, está repleto de modulaciones y dotado de un ritmo notable y consistente que se agradece como lector.
Ya no nos encontramos, en fin, ante el joven Garcés que se desgañita por ser escuchado en una novela de juventud, que lo juega todo en una sola tirada, sino ante un Garcés mucho más hecho al oficio que entrega una novela entera. La anécdota y la estructura están igualmente bien logradas, puntos que flaqueaban en su anterior obra.
Si un “pero” podría ponerle a El futuro sería ese tufillo de misoginia que se respira a lo largo de sus páginas. Eva, Lilith, Helena, Mona (personaje femenino de la novela)... La mujer como fuente del pecado, como fuente de todo mal y toda discordia: visión que pone en evidencia la injerencia de una perspectiva androcéntrica del mundo, donde el patriarcado dominante reina en un “orden natural” preestablecido. La sucesión del padre en la figura del hijo varón como guardián de ese orden. El futuro.
El futuro es una novela que ha venido a tapar las bocas de aquellos de pusieron en duda el talento del joven Gonzalo Garcés. Con gusto celebro que aquellas críticas viscerales que se dejaron escuchar cuando ganó el prestigioso Premio Biblioteca Breve, de la Editorial Seix-Barral, no llevaban heterónimo distinto al de la Envidia.
Brindo por El futuro, por el próximo libro de Gonzalo --que ya no puedo esperar más para leer-- y por la que será sin duda una de las carreras más sólidas de las letras hispánicas. Santé!
Premio Xavier Villaurrutia
Enhorabuena a Pedro Ángel Palou por el merecido Premio Xavier Villaurrutia, que compartió con Coral Bracho. ¡Felicidades, Pedro!
Por cierto que Palou estrena blog.
Enhorabuena a Pedro Ángel Palou por el merecido Premio Xavier Villaurrutia, que compartió con Coral Bracho. ¡Felicidades, Pedro!
Por cierto que Palou estrena blog.
Atari2600
No sé no sé si hice bien en abandonar al buen francisco goya cuando jugábamos pac-man en el atari 2600 conectado a una pantalla gigante de plasma tumbados en un sillón mullido como si el mundo cobrara de pronto su peso específico sobre nuestros estómagos con los ojos tan famélicos como los de un animal disecado pero ávidos como un cedazo y los tendones sacudiéndose sobre los joysticks por la inconsciencia y el goce de una descarga eléctrica embrutecedora y pavloviana a goya le gustaba la música de los cocteau twins no me quedó mas que ceder ante su porfía para que dejara puesto su cd de four-calendar café en vez de mi love supreme de coltrane contra todos mis consejos él continuaba ensanchado con plena indiferencia de deshaucio hacia todo lo exterior todo lo físico los montgolfier de sus pulmones al absorber bocanadas ingentes de hachís y no es que esto en sí me molestara pero su concentración hacia nuestra partida de pac-man se iba disipando como un bajel que suelta el ancla y se hace a la mar fue eso lo que en realidad terminó por fastidiarme momentos antes con un ojo díscolo en la pantalla y el otro idéntico sobre mí cara contaba sobre la espectacular versión de layla que alguna vez llegó a escuchar de un guitarrista ciego y lo bien que solía mamársela su desdentada modelo para la maja desnuda pero de pronto comenzó a caer en un muy muy mal trip que desmoronó su espíritu como si sólo fuera una calca salina de él mismo entre sollozos me hizo varias confesiones de carácter íntimo todas relacionadas con aquella modelo que seguramente le había estirado el corazón y de las que no entendí ni la mitad pues el humo de su pipa inglesa me había pegado a mí también que ya elevaba los pies del suelo cuando goya se percató de ciertos detalles discordantes en la naturaleza del lugar en que nos hallábamos me lo comunicó de inmediato y nos dimos cuenta sólo hasta entonces de que habíamos sido encerrados en un museo laberíntico dotado de síntomas inequívocos de la bauhaus íbamos a ser asesinados lo advertí cuando varias personas que salieron de no sé dónde se echaron a nuestra caza entre una infinidad de altísimas galerías y tuve que abandonar al pobre francisco goya que avanzaba renqueando con la misma agilidad de un perro azuzado en su paraplejía todo ese tiempo de forma ubicua podía escuchar los kontakte de stockhausen luego de horas mis muslos hervían por el cansancio de la carrera sin conocer siquiera la identidad de mis perseguidores como si fuera un pac-man al que se le han terminado las vitaminas a medio laberinto cuando de pronto las paredes que me flanqueaban comenzaron a moverse hacia delante montadas sobre raíles lo que me daba la sensación de ir retrocediendo con celeridad a mi diestra volaron dos sombras que colegí se trataba de la mancha negra de kandinsky sucedida claro por el círculo negro de malevich luego casi me golpean la masa muerta del pescado negro de braque y la sustancia gelatinosa y vibrante algo más compacta del pez dorado de klee que nadaba como si tal cosa en el azul-verde de rothko y el azul II de miró de turno en turno con terror me frené en la siguiente galería ante los graffitis de jean-michael basquiat cuyo cadáver flotaba inerte en un tanque ambarino de cristal que exhibía de su propia mano y letra fea sobredosis de heroína veintisiete años veintisiete años el cadáver de basquiat abrió de pronto el tanque donde antes flotaba y el formol que inundó la galería con su pestilencia me cubrió los tobillos y basquiat sonreía como si nada con los cabellos de rastafari que lo hacía verse mucho más alto que yo me alargó una stratocaster incendiada y comencé a tocar purple haze mientras él cantaba con una voz pastosa sin desbastar cuando llegó macy gray para acompañarnos exultante y fue así distraído que fui atrapado por mis cazadores pero en un acto no sé si más de temeridad que de lucidez de manos de uno de mis captores pude arrebatar unas tijeras de plata puntiagudas sus armas atadas a un cordel sin fin visible por uno de los ojales logre invertir los papeles al acto perseguí a uno de ellos por los pasillos sin fin durante horas días enteros puede que durante años hasta darle alcance en un área de ventanales altísimos y suelo bruñido afuera podían vislumbrarse edificios enormes esbeltos se trataba aquella de la gran ciudad de fritz lang hasta entonces nunca supe cuándo era de día y cuándo de noche los rayos ámbares y violáceos del crepúsculo iluminaron la escena presagiando lo peor sobre la almena serrada que formaban los techos de las edificaciones planeó una horda virulenta de bichas de bazalote que recortaba su trayectoria contra un sol añejo y moribundo al verme los pájaros de cabezas humanas comenzaron a precipitarse contra el cristal estallando en innumerables porciones de carne plumas cabellos dientes ojos vísceras y fluidos corporales el piso en que nos hallábamos no debía estar más abajo que un octogésimo me invadieron el vértigo y la náusea eché al suelo a la persona que antes había capturado sorpresivamente una mujer pequeña y frágil se trataba de björk la cantante de pop islandesa que aunque nunca me inspiró ningún catálogo de aversiones tampoco estuvo jamás entre mis favoritas iba desnuda tenía miedo de mí de mis facciones mestizas inéditas para ella y comenzó a temblar con la misma blandura de un gorrión su cuerpo opalino de núcleo lunar se estiraba sobre el suelo helado la mujer me miró con unos ojos de sedición a causa de los últimos asientos de luz solar björk de tal suerte sólo pudo mirarme para suplicar su inmolación inmediata le enterré por primera vez las tijeras argentadas como un ave rapaz sobre una pierna me parece y ella sin mediar palabra me lo agradeció del orificio brotó una revoltura de alquitrán en un monte turgente de piel nivosa le asesté una nueva puñalada en un antebrazo me tumbé en el suelo a un lado suyo al final optó ella misma por dirigir mi mano la que esgrimía el arma y la colocó sobre su pecho para acariciar las aureolas con la punta sus senos eran firmes como peras jóvenes me miró a los ojos de manera perentoria haciendo un esfuerzo tremendo arrugaba el ceño y sus ojos eran rejones capados la cabeza descansaba sobre mis muslos y el aroma de su cabello me trajo un suelo tropical hice el intento de enterrarle el filo en el pecho pero algo sólido dentro de ella me lo impidió conseguí apenas perforarle la piel colocó ambas manos sobre las mías con un último dejo de fuerza para insertarse el metal con firme decisión como dándome a entender que había esperado ese momento durante años que no había qué temer ni por qué dudar de su pecho dimanó un carmesí toqué su rostro de niña perlado en sudor y frío como glaciar su mirada fue un lazo incorruptible entre los dos recorrí con una mano su cara extasiada su frente amplia y redonda repleta de pecas reacomodaba sus cabellos sueltos como los cables electrificados en que vivía stockhausen debajo de aquel suelo stockhausen con el cuerpo hinchado de electricidad por debajo de nosotros el verdadero cazador a punto de estallar en un millón de partes de dilatar sus raíces gordas y angulosas por debajo del linóleo de apoderarse del aire para tornar añicos los cristales para demoler las paredes deprimir mis entrañas hasta implosionarlas reventarme los globos oculares destrozarme los dientes y la cuerda zafia sobre la que danzaba mi sensatez la música de karlheinz stockhausen ganó en volumen se volvió rabiosa como un sangrado de nariz me desgajó el cerebro en dos como un relámpago que sólo puede ser escuchado segundos después no supe más una señora bajita y simpática se presentó frente a mí me alcanzó un nescafé hirviente me dijo llamarse legión con toda la solemnidad del mundo para condenarme de por vida y hablarme del diablo.
[ (c) 2003 fragmento de la novela del mismo nombre]
No sé no sé si hice bien en abandonar al buen francisco goya cuando jugábamos pac-man en el atari 2600 conectado a una pantalla gigante de plasma tumbados en un sillón mullido como si el mundo cobrara de pronto su peso específico sobre nuestros estómagos con los ojos tan famélicos como los de un animal disecado pero ávidos como un cedazo y los tendones sacudiéndose sobre los joysticks por la inconsciencia y el goce de una descarga eléctrica embrutecedora y pavloviana a goya le gustaba la música de los cocteau twins no me quedó mas que ceder ante su porfía para que dejara puesto su cd de four-calendar café en vez de mi love supreme de coltrane contra todos mis consejos él continuaba ensanchado con plena indiferencia de deshaucio hacia todo lo exterior todo lo físico los montgolfier de sus pulmones al absorber bocanadas ingentes de hachís y no es que esto en sí me molestara pero su concentración hacia nuestra partida de pac-man se iba disipando como un bajel que suelta el ancla y se hace a la mar fue eso lo que en realidad terminó por fastidiarme momentos antes con un ojo díscolo en la pantalla y el otro idéntico sobre mí cara contaba sobre la espectacular versión de layla que alguna vez llegó a escuchar de un guitarrista ciego y lo bien que solía mamársela su desdentada modelo para la maja desnuda pero de pronto comenzó a caer en un muy muy mal trip que desmoronó su espíritu como si sólo fuera una calca salina de él mismo entre sollozos me hizo varias confesiones de carácter íntimo todas relacionadas con aquella modelo que seguramente le había estirado el corazón y de las que no entendí ni la mitad pues el humo de su pipa inglesa me había pegado a mí también que ya elevaba los pies del suelo cuando goya se percató de ciertos detalles discordantes en la naturaleza del lugar en que nos hallábamos me lo comunicó de inmediato y nos dimos cuenta sólo hasta entonces de que habíamos sido encerrados en un museo laberíntico dotado de síntomas inequívocos de la bauhaus íbamos a ser asesinados lo advertí cuando varias personas que salieron de no sé dónde se echaron a nuestra caza entre una infinidad de altísimas galerías y tuve que abandonar al pobre francisco goya que avanzaba renqueando con la misma agilidad de un perro azuzado en su paraplejía todo ese tiempo de forma ubicua podía escuchar los kontakte de stockhausen luego de horas mis muslos hervían por el cansancio de la carrera sin conocer siquiera la identidad de mis perseguidores como si fuera un pac-man al que se le han terminado las vitaminas a medio laberinto cuando de pronto las paredes que me flanqueaban comenzaron a moverse hacia delante montadas sobre raíles lo que me daba la sensación de ir retrocediendo con celeridad a mi diestra volaron dos sombras que colegí se trataba de la mancha negra de kandinsky sucedida claro por el círculo negro de malevich luego casi me golpean la masa muerta del pescado negro de braque y la sustancia gelatinosa y vibrante algo más compacta del pez dorado de klee que nadaba como si tal cosa en el azul-verde de rothko y el azul II de miró de turno en turno con terror me frené en la siguiente galería ante los graffitis de jean-michael basquiat cuyo cadáver flotaba inerte en un tanque ambarino de cristal que exhibía de su propia mano y letra fea sobredosis de heroína veintisiete años veintisiete años el cadáver de basquiat abrió de pronto el tanque donde antes flotaba y el formol que inundó la galería con su pestilencia me cubrió los tobillos y basquiat sonreía como si nada con los cabellos de rastafari que lo hacía verse mucho más alto que yo me alargó una stratocaster incendiada y comencé a tocar purple haze mientras él cantaba con una voz pastosa sin desbastar cuando llegó macy gray para acompañarnos exultante y fue así distraído que fui atrapado por mis cazadores pero en un acto no sé si más de temeridad que de lucidez de manos de uno de mis captores pude arrebatar unas tijeras de plata puntiagudas sus armas atadas a un cordel sin fin visible por uno de los ojales logre invertir los papeles al acto perseguí a uno de ellos por los pasillos sin fin durante horas días enteros puede que durante años hasta darle alcance en un área de ventanales altísimos y suelo bruñido afuera podían vislumbrarse edificios enormes esbeltos se trataba aquella de la gran ciudad de fritz lang hasta entonces nunca supe cuándo era de día y cuándo de noche los rayos ámbares y violáceos del crepúsculo iluminaron la escena presagiando lo peor sobre la almena serrada que formaban los techos de las edificaciones planeó una horda virulenta de bichas de bazalote que recortaba su trayectoria contra un sol añejo y moribundo al verme los pájaros de cabezas humanas comenzaron a precipitarse contra el cristal estallando en innumerables porciones de carne plumas cabellos dientes ojos vísceras y fluidos corporales el piso en que nos hallábamos no debía estar más abajo que un octogésimo me invadieron el vértigo y la náusea eché al suelo a la persona que antes había capturado sorpresivamente una mujer pequeña y frágil se trataba de björk la cantante de pop islandesa que aunque nunca me inspiró ningún catálogo de aversiones tampoco estuvo jamás entre mis favoritas iba desnuda tenía miedo de mí de mis facciones mestizas inéditas para ella y comenzó a temblar con la misma blandura de un gorrión su cuerpo opalino de núcleo lunar se estiraba sobre el suelo helado la mujer me miró con unos ojos de sedición a causa de los últimos asientos de luz solar björk de tal suerte sólo pudo mirarme para suplicar su inmolación inmediata le enterré por primera vez las tijeras argentadas como un ave rapaz sobre una pierna me parece y ella sin mediar palabra me lo agradeció del orificio brotó una revoltura de alquitrán en un monte turgente de piel nivosa le asesté una nueva puñalada en un antebrazo me tumbé en el suelo a un lado suyo al final optó ella misma por dirigir mi mano la que esgrimía el arma y la colocó sobre su pecho para acariciar las aureolas con la punta sus senos eran firmes como peras jóvenes me miró a los ojos de manera perentoria haciendo un esfuerzo tremendo arrugaba el ceño y sus ojos eran rejones capados la cabeza descansaba sobre mis muslos y el aroma de su cabello me trajo un suelo tropical hice el intento de enterrarle el filo en el pecho pero algo sólido dentro de ella me lo impidió conseguí apenas perforarle la piel colocó ambas manos sobre las mías con un último dejo de fuerza para insertarse el metal con firme decisión como dándome a entender que había esperado ese momento durante años que no había qué temer ni por qué dudar de su pecho dimanó un carmesí toqué su rostro de niña perlado en sudor y frío como glaciar su mirada fue un lazo incorruptible entre los dos recorrí con una mano su cara extasiada su frente amplia y redonda repleta de pecas reacomodaba sus cabellos sueltos como los cables electrificados en que vivía stockhausen debajo de aquel suelo stockhausen con el cuerpo hinchado de electricidad por debajo de nosotros el verdadero cazador a punto de estallar en un millón de partes de dilatar sus raíces gordas y angulosas por debajo del linóleo de apoderarse del aire para tornar añicos los cristales para demoler las paredes deprimir mis entrañas hasta implosionarlas reventarme los globos oculares destrozarme los dientes y la cuerda zafia sobre la que danzaba mi sensatez la música de karlheinz stockhausen ganó en volumen se volvió rabiosa como un sangrado de nariz me desgajó el cerebro en dos como un relámpago que sólo puede ser escuchado segundos después no supe más una señora bajita y simpática se presentó frente a mí me alcanzó un nescafé hirviente me dijo llamarse legión con toda la solemnidad del mundo para condenarme de por vida y hablarme del diablo.
[ (c) 2003 fragmento de la novela del mismo nombre]
No más Tag Board
He tomado la decisión que quitar mi TagBoard por un tiempo.
Actúo de tal forma porque algunos legos que lo tomaron como su foro y escaparate personal así me han obligado, pues en realidad les resultaba la única manera de ser leídos, como rémoras literarias, aprovechando la mejor oportunidad, mi trabajo y mi obra para lucirse, los muy mediocres.
No había hecho comentario alguno sobre la manera vulgar (ociosa y estúpida cuando más les daba su mínima inteligencia) en que estos tipos habían obrado. Soy una persona paciente, incluyente y tolerante, pero cuando los argumentos carecen de todo peso y se inclinan hacia el franco insulto, leerlos y responderlos se vuelve una pérdida de tiempo, un proceso desgastante para mí y un insulto a la inteligencia del resto de los lectores de mi Blog, ustedes, a quienes ofrezco una disculpa.
Gracias,
Tryno Maldonado.
He tomado la decisión que quitar mi TagBoard por un tiempo.
Actúo de tal forma porque algunos legos que lo tomaron como su foro y escaparate personal así me han obligado, pues en realidad les resultaba la única manera de ser leídos, como rémoras literarias, aprovechando la mejor oportunidad, mi trabajo y mi obra para lucirse, los muy mediocres.
No había hecho comentario alguno sobre la manera vulgar (ociosa y estúpida cuando más les daba su mínima inteligencia) en que estos tipos habían obrado. Soy una persona paciente, incluyente y tolerante, pero cuando los argumentos carecen de todo peso y se inclinan hacia el franco insulto, leerlos y responderlos se vuelve una pérdida de tiempo, un proceso desgastante para mí y un insulto a la inteligencia del resto de los lectores de mi Blog, ustedes, a quienes ofrezco una disculpa.
Gracias,
Tryno Maldonado.
FONCA:
Generación 2003-2004
He vuelto a la misma ciudad anodina que nunca dejará de ser Zacatecas, la ciudad de los artistas mediocres, de la gente de mentalidad obtusa, que no puede ver un ápice más allá de los cerros que nos rodean. Vuelvo con un costal de esperanzas y con algunas fracturas severas que terminarán por sanar al paso del tiempo. Estoy solo. Como siempre.
La primera sesión de trabajo del FONCA resultó extenuante para todos y para todas. Estoy contento, sin embargo, por haber tenido la excepcional oportunidad de convivir varios días con algunos de los y las artistas jóvenes más brillantes de este país. La experiencia ha resultado increíble. Fue un privilegio estar con las y los compañeros de Cuento, de Ensayo, de Poesía y, sobre todo, con las y los de Música (que terminaron por adoptarme en una o dos reuniones) y de quienes aprendí buena cantidad de cosas.
Fueron días muy chidos y dignos de no olvidarse. Va pues un saludo fraterno y un abrazo enorme para aquéllos y aquéllas con quienes los compartí: a mis carnales César Albarrán (Noel Unk) y Heriberto Yépez, a la encantadora y paciente Claudia Luna, al personajazo que es el buen Rubén Bonet, Pepe Rojo, esposa e hija, Sergio Téllez, Rodolfo Fonseca, Ruth García-Lago, Nadia Villafuerte, Gerardo Sifuentes, Ale Maldonado, LH Crosthwaite, Estrella del Valle, Ricardo García-Muñoz, Rafa Lemus, Pepe Leyva (gracias por otorgarme la codiciada presea, bróder), al maese Édgar Valencia, Yukitzugu y su cámara, Tavo del Nortec Collective, Ricardo Ariza, Araceli de teatro, Alejandro de ensayo, René Roquet y su valiosa ayuda en las sesiones, Lic. Angélica Muñoz y todo el staff del FONCA, Paco Alcaraz, Kenia Cano, Freddy, Sergio Valero, Sheherezade, Rubén Martínez, Rafa Couto, Carmelo, Mario de Tijuana, el maestro Saborit, el maestro Luna. En especial para la simpática Itziar Fadrique, Ernesto Illescas (gracias por el CD, bróder), Carlos López Charles (me debes el tuyo, carnal) y el buen Felipe Waller.
Muy muy muy muy muy en especial a Marisol Jiménez por esa música tan poderosa y esa pasión desmedida e incondicional hacia el arte, que intentaré imitar desde ahora. Mil gracias por tu magia e inspiración, Marisol.
À bientôt!
Generación 2003-2004
He vuelto a la misma ciudad anodina que nunca dejará de ser Zacatecas, la ciudad de los artistas mediocres, de la gente de mentalidad obtusa, que no puede ver un ápice más allá de los cerros que nos rodean. Vuelvo con un costal de esperanzas y con algunas fracturas severas que terminarán por sanar al paso del tiempo. Estoy solo. Como siempre.
La primera sesión de trabajo del FONCA resultó extenuante para todos y para todas. Estoy contento, sin embargo, por haber tenido la excepcional oportunidad de convivir varios días con algunos de los y las artistas jóvenes más brillantes de este país. La experiencia ha resultado increíble. Fue un privilegio estar con las y los compañeros de Cuento, de Ensayo, de Poesía y, sobre todo, con las y los de Música (que terminaron por adoptarme en una o dos reuniones) y de quienes aprendí buena cantidad de cosas.
Fueron días muy chidos y dignos de no olvidarse. Va pues un saludo fraterno y un abrazo enorme para aquéllos y aquéllas con quienes los compartí: a mis carnales César Albarrán (Noel Unk) y Heriberto Yépez, a la encantadora y paciente Claudia Luna, al personajazo que es el buen Rubén Bonet, Pepe Rojo, esposa e hija, Sergio Téllez, Rodolfo Fonseca, Ruth García-Lago, Nadia Villafuerte, Gerardo Sifuentes, Ale Maldonado, LH Crosthwaite, Estrella del Valle, Ricardo García-Muñoz, Rafa Lemus, Pepe Leyva (gracias por otorgarme la codiciada presea, bróder), al maese Édgar Valencia, Yukitzugu y su cámara, Tavo del Nortec Collective, Ricardo Ariza, Araceli de teatro, Alejandro de ensayo, René Roquet y su valiosa ayuda en las sesiones, Lic. Angélica Muñoz y todo el staff del FONCA, Paco Alcaraz, Kenia Cano, Freddy, Sergio Valero, Sheherezade, Rubén Martínez, Rafa Couto, Carmelo, Mario de Tijuana, el maestro Saborit, el maestro Luna. En especial para la simpática Itziar Fadrique, Ernesto Illescas (gracias por el CD, bróder), Carlos López Charles (me debes el tuyo, carnal) y el buen Felipe Waller.
Muy muy muy muy muy en especial a Marisol Jiménez por esa música tan poderosa y esa pasión desmedida e incondicional hacia el arte, que intentaré imitar desde ahora. Mil gracias por tu magia e inspiración, Marisol.
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